El accidente que provocó la muerte de 45 personas puso en el ojo de la tormenta a Oscar Puente, ministro de Transporte de Pedro Sánchez, quien tiempo atrás acusó al libertario de ingerir «sustancias».
El reciente accidente de trenes de alta velocidad en España, que provocó la muerte de 45 personas, no solo desató una investigación técnica de alto impacto, sino que también colocó en el centro de la escena a Oscar Puente, ministro de Transporte del gobierno de Pedro Sánchez. Se trata del mismo funcionario que, al inicio de la gestión de Javier Milei, protagonizó los primeros cruces públicos con el presidente argentino.
“Caerá quien tenga que caer. Si soy yo, tendré que ser, si es que tengo alguna responsabilidad”, aseguró Puente en medio del escándalo, una frase que lo puso a sí mismo bajo observación en una causa que avanza y que ya contradijo algunas de sus declaraciones iniciales.
VIDEO | Una pasajera grabó el raro movimiento del tren antes de descarrilar en España
El nombre del ministro no es desconocido en la Argentina. Fue el primer integrante del gobierno socialista español en cuestionar duramente a Milei, en un contexto de fuerte tensión ideológica entre la administración libertaria y el PSOE, marcada por los viajes del presidente argentino a Madrid para reunirse con dirigentes de Vox y del Partido Popular, mientras evitaba todo contacto con la Moncloa.
El cruce con Milei que lo puso en el centro de la escena
Cuando Javier Milei llevaba menos de cinco meses como presidente, Puente lanzó una crítica que generó una reacción diplomática inmediata. En un acto partidario, afirmó: “Os acordáis cuando salió no sé en qué estado y previo a la ingesta o después de la ingesta de qué sustancias”, en referencia al mandatario argentino, sin aportar pruebas ni aclaraciones.
La frase motivó una respuesta formal del Gobierno argentino a través de la Cancillería, entonces conducida por Diana Mondino, mientras que el ministro del Interior de ese momento, Guillermo Francos, señaló que el gobierno español tenía problemas internos más urgentes que atender.
Óscar Puente acusa a Javier Milei de “ingerir sustancias”.
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Ese antecedente volvió a tomar relevancia ahora que Puente enfrenta su momento más delicado en la política doméstica, tras el choque de trenes ocurrido el 19 de enero de 2026, en la localidad de Adamuz.
Un tramo de vía faltante y una versión oficial en duda
La primera comunicación oficial sobre el siniestro estuvo a cargo del propio ministro. En medio de la conmoción inicial, declaró: “Me llama la atención que sea en una recta y el mantenimiento se había hecho recientemente”. Con el correr de los días, esa afirmación comenzó a perder sustento.
La comisión investigadora determinó que la vía estaba interrumpida en su continuidad, un factor clave que provocó el descarrilamiento del tren de Iryo, previo al choque con otra formación de alta velocidad. Durante la pesquisa se evaluó si el tren arrancó el tramo faltante al descarrilar o si, por el contrario, la ausencia del riel fue el detonante inicial. Los peritos ya no tienen dudas: el tramo de vía faltante existía antes del accidente.
Además, surgieron reportes de otros trenes convencionales que habían pasado previamente por ese sector con ruedas dañadas, sin que se activaran alertas de seguridad. Esos antecedentes reforzaron las críticas a los controles y al sistema de supervisión.
Puente defendió desde el inicio que el riel había sido renovado y que correspondía a obras realizadas en 2025, respaldadas con certificados técnicos. Sin embargo, fuentes especializadas y medios locales cuestionaron esa versión y señalaron que la rotura podría ubicarse en la unión entre tramos nuevos y antiguos, una combinación que habría sido subestimada en los informes oficiales.
El accidente ferroviario no solo dejó una herida profunda en la sociedad española, sino que también abrió un debate político sobre inversión, mantenimiento y transparencia en uno de los sistemas ferroviarios más extensos de Europa. En ese escenario, el ministro que supo atacar a Milei quedó ahora en una posición incómoda, con su gestión bajo escrutinio y una investigación que avanza sobre responsabilidades técnicas y políticas.
